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Cubata, calimocho y botellón ¿de dónde vienen esas palabras?

¿De dónde vienen cubata, calimocho y botellón? Se trata de unos términos relativamente modernos y actuales. Su origen nos da a entender la pronta adaptación de la lengua a las prácticas populares. Y, su rápida expansión, nos recuerda de cuán presente se encuentra el alcohol en nuestra sociedad.

Dos bebidas y una actividad que tienen en común el alcohol, la noche y la juventud (bueno, los cubatas quizá no tanto). En Destilerías Espronceda queríamos saber de dónde proceden cubata, calimocho y botellón, y hemos querido compartirlo con vosotros.

 

Cubata, renombrando al cubalibre

El término cubata es una derivación de cubalibre, un combinado de ron, cola y un poco de limón. Esta costumbre de transformar palabras surgió a mediados del siglo XX de la mano del humorista Forges. En su literatura, Forges derivaba palabras comunes y familiares mediante el sufijo -ata. Así, podemos encontrar otras variaciones como “bocata”, de bocadillo, “ordenata”, de ordenador, etc. y, por supuesto, cubata, de cubalibre.

Con el tiempo hasta llegar a nuestros días, la palabra cubata no solo se refiere al cubalibre, sino también a todo aquel combinado elaborado a base de licor y refresco.

Como curiosidad, la leyenda del origen del término cubalibre surgió en Cuba durante la guerra hispano-estadounidense. En esa época, los soldados norteamericanos mezclaban el ron con bebida de cola. Mientras se sucedían las rondas, los soldados gritaban ¡Por Cuba libre!, en honor al grito de guerra de las tropas cubanas.

 

Calimocho, una cuadrilla vasca tiene la culpa

El cóctel de la juventud por excelencia, elaborado a base de vino y refresco de cola. Para encontrar el origen del término calimocho, tenemos que dirigirnos al puerto viejo de Algorta, en el País Vasco. El Kalimotxo, que así es su denominación original, surgió de una cuadrilla llamada “Antzarrak” en 1972.

En agosto de ese año, los de la Antzarrak organizaron las fiestas dedicadas a San Nicolás. Para ello, compraron 2000 litros de vino, muchos de los cuales llegaron picados. En un intento de salvar el vino, las fiestas y la inversión, decidieron mezclarlo con refresco de cola.

La cuadrilla decidió bautizar al brebaje como kalimotxo, pero su origen, como casi siempre, tiene dos variantes. La primera cuenta que el nombre elegido fue “kalimero”, apodo de uno de los miembros de la cuadrilla, poco agraciado. Alguien comentó que en vasco, “feo” es “motxo” (o “motzo”) y, de su fusión, nació kalimotxo. En la segunda variante, “motxo” es el apodo de otro miembro de la cuadrilla llamado Natxo.

Esta mezcla y su nombre fueron todo un éxito. Del País Vasco saltó a Navarra y a la Rioja y, a principios de los 80, empezó a extenderse por el resto del país.

Con anterioridad al “nacimiento” del calimocho, la mezcla era llamada Rioja libre, y era tomada por los señoritos de Bilbao. También se tiene constancia que la bebida ya se tomaba en España en la década de los 20.

 

Botellón, una fiesta a la extremeña

Los botellones se hicieron famosos por el malestar que suponían a los vecinos durante los primeros años del siglo XX. Pero su invención data de unas décadas antes. La práctica de beber en la calle en grupo ya existía, pero claro, no se llamaba así.

Todo cambió en 1982 en la ciudad de Cáceres gracias, en parte, a la relación del botellón con una conocida marca de whisky española.

Ese año, la juventud cacereña empezó a reunirse en el parque del Príncipe para beber en grupo. La bebida estrella de aquellas noches de alcohol era el whisky Dyc. Coincidiendo con ello (de manera consciente o no) la conocida marca lanzó, ese mismo año, una botella de litro, sustituyendo a la tradicional de tres cuartos. Aquella botella, más grande, empezó a llamarse botellón.

De referirse a una botella de whisky, el botellón amplió su significado a toda la práctica de beber en la calle. También sobrepasó las fronteras de la juventud cacereña, y se expandió rápidamente por toda España. Otros nombres que recibe es hacer litros, ir de litros o litrar, en Cantabria y País vasco; botelleo en Murcia, o botellona en Sevilla.

Esperamos que os hayan parecido interesantes los orígenes de cubata, calimocho y botellón, tan presentes en nuestra cultura popular. Siempre con un consumo responsable y con respeto al vecindario, os invitamos a visitar nuestro catálogo y a disfrutar de todos los productos que ofrecemos.

“Destilerías

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